La reunión de los banqueros centrales en Jackson Hole y las declaraciones de Powell, presidente de la Reserva Federal, no dejan lugar a dudas: el brote inflacionista que irrumpió en la escena en 2021 y alcanzó su cénit en 2022 puede darse por controlado y la Fed se prepara ahora para girar la manija para asegurar el cumplimiento del segundo de los mandatos que tiene encomendados: maximizar el empleo. Leer