Conforme a la normativa vigente, la Seguridad Social permite a los trabajadores de nuestro país adelantar su edad de retiro entre dos y cuatro años como máximo, siendo necesario cumplir con una serie de requisitos para hacerlo. Eso sí, los que accedan a la jubilación anticipada tendrán que enfrentar una serie de coeficientes reductores que mermarán significativamente la cuantía de la prestación. No obstante, el organismo público permite a las personas que tengan acreditado un cierto grado de discapacidad retirarse a los 52 años.