Algo tan sencillo para otras economías del mundo como es registrar dos años seguidos de crecimiento económico se había convertido casi en un imposible para Argentina, uno de los países más volátiles en términos económicos del planeta. Analizar el gráfico del crecimiento del PIB de Argentina es ejercitar bien los ojos, con unas caídas intensas y fuertes recuperaciones que se repiten casi de forma sistemática. Sin embargo, en 2025 y 2026 se espera que el PIB crezca a un ritmo notable y de forma casi lineal, logrando el principio de una ansiada estabilidad macroeconómica. Las reformas del Gobierno de Javier Milei que están estimulando la inversión, junto al buen momento de la minería, el petróleo y la agricultura, podrían obrar este ‘milagro’ en la economía del país.