Aunque todo se encuentra en una fase muy inicial, la escalada de violencia experimentada este fin de semana en Oriente Próximo tras la ofensiva del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) contra territorio israelí se ha traducido en una nueva convulsión en el mercado mundial del petróleo, extremadamente volátil últimamente. Los precios del barril han repuntado con fuerza tras el repentino bajón experimentado la semana pasada y los miedos de un precio del crudo más alto han vuelto a hacerse patentes en los análisis de los expertos. Europa puede ser una de las mayores víctimas de ese escenario. El barril de Brent pasó rápidamente la semana pasada de los 95 a los 85 dólares y ha llegado a acariciar este lunes los 89. Los bancos centrales miran de reojo.