Irán no es Ucrania. Esa es la conclusión de la Cámara de Comercio de Barcelona, que en su último informe de coyuntura económica relativiza los efectos del conflicto en Oriente Medio sobre la economía catalana. Pese a revisar a la baja la previsión de crecimiento del PIB catalán, que sitúa en un 2,2% en 2026 y un 1,7% en 2027, la corporación prevé «un impacto mucho más reducido en comparación con la guerra de Ucrania».