El año 2025 termina con un incremento de la brecha existente, desde hace años, entre comunidades autónomas en cuanto al modo en que gravan la compraventa de vivienda. En estas transacciones es fundamental el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), en lo que respecta al mercado de segunda mano, que absorbe la gran mayoría de las operaciones. En el cierre de este ejercicio, Cataluña ha adoptado el tipo máximo más alto de la tabla, un 13%, que hasta ahora solamente aplicaba Baleares.