El último dato de empleo que se ha publicado en Estados Unidos, que recoge el cambio de las nóminas privadas durante el mes de noviembre ha sido bastante peor de lo esperado por los analistas, al reflejar 103.000 contrataciones netas durante ese mes, frente a las estimaciones previas, que apuntaban a una creación de 130.000 nuevos puestos de trabajo en el gigante norteamericano. Un mal dato de empleo, como este último que se acaba de publicar, apoya la posibilidad de que la Fed empieza a recortar tipos pronto, el escenario que los mercados llevan ya semanas descontando, pero que los analistas no terminan de comprar.