El PIB español seguirá exhibiendo músculo, pero lo hará mientras se esfuerza por hacer equilibrios sobre un solo punto de apoyo: la demanda interna. Por el contrario, el sector exterior arrojará, en el conjunto de 2025, una aportación al crecimiento del PIB negativa por primera vez desde 2018, de hasta cinco décimas por debajo de cero. Los datos del PIB hechos públicos este miércoles por el INE son un anticipo de ese comportamiento: las exportaciones de bienes y servicios han registrado una tasa intertrimestral de -0,6%, 1,9 puntos menos que en el segundo trimestre. El año pasado la demanda externa aportó dos décimas pero en positivo, nueve en 2023 y 2,3 puntos porcentuales en 2022.