La economía de EEUU, al menos en lo que a su lectura de producto interior bruto (PIB) se refiere, ha vuelto a sus sanas costumbres posteriores a la pandemia y ha sorprendido al alza en el tercer trimestre de 2025. La economía de la primera potencia mundial creció un 4,3% anualizado entre junio y septiembre, muy por encima del 3% esperado e incluso por encima del 3,8% del segundo cuarto, en el que el dato ya fue fuerte por el efecto de la política comercial de Trump (la comparativa con un primer trimestre en el que las mayores importaciones hundieron el dato) y por la gran inversión en Inteligencia Artificial. Este potente 4,3% supone la lectura de crecimiento trimestral más alta en dos años.