A pesar de que el gobierno de Francia, encabezado por el conservador François Bayrou, repite el mantra de que no habrá subidas encubiertas de impuestos, lo cierto es que el plan de ajuste fiscal para 2026 de casi 50.000 millones de euros tiene una subida oculta de impuestos que será generalizada y que afectará, sobre todo, a los más ricos.