Las actas de la última reunión de la Reserva Federal, que se celebró el 17 y 18 de marzo, confirman la amenaza que supone la guerra en Oriente Medio para el doble mandato del banco central. La Fed dejó los tipos sin cambios, ni tampoco movió sus expectativas para los próximos meses y años en el precio del dinero, y ahora, la publicación de las actas del encuentro refleja que esta decisión se adoptó por el encontronazo de dos fuerzas enfrentadas que son muy negativas para el mandato del banco central: el peligro de un deterioro del empleo, combinado con el riesgo de un incremento de la inflación.