Una apuesta fuerte para España. Así definía Nadia Calviño su candidatura para presidir el Banco Europeo de Inversiones (BEI). Apuesta porque el BEI, creado en 1958 es el organismo financiero de la UE encargado de contribuir al desarrollo equilibrado del territorio comunitario a través de la integración económica y la cohesión social y para ello maneja 60 millones de euros anuales en créditos gozando de un estado financiero superior al del Banco Mundial.