Durante más de una década, el boom de la construcción en China ha estado alimentado por ‘toneladas’ de deuda. Los promotores pedían préstamos a los conocidos como bancos en la sombra chinos que se enriquecieron durante el boom inmobiliario. Esta industria se aprovechó de unos promotores desesperados por obtener un crédito que los bancos tradicionales rechazaban. Ahora que la vivienda y el sector inmobiliario comienza a desinflarse en China, la banca en la sombra podría ser la primera parte del sector financiero en sufrir la resaca de los excesos del pasado. Las turbulencias financieras en Occidente podrían dar la puntilla a esta ajada y misteriosa industria financiera.