El último año completo del Gobierno valenciano de coalición del Botànic presidido por Ximo Puig volvió a suponer un incremento del gasto autonómico no presupuestado, según refleja el informe de fiscalización de la Generalitat Valenciana, que elabora la Sindicatura de Cuentas. Así, en el cierre de la cuenta de la Administración se recogen compromisos de gasto realizado durante ese ejercicio y anteriores que no se han pagado por 1.516 millones de euros y que, por tanto, tendrán que asumirse en los años posteriores, incrementando el volumen de deuda de la Generalitat.