A raíz de una encuesta a 5.500 empresas españolas, el Banco de España ha detectado una menor presión inflacionista en la entrada de suministros, así como en los precios de venta, hasta el punto en señalar que las tensiones inflacionistas podrían estar comenzando a remitir. No obstante, el porcentaje de compañías que soportan mayores costes de parte de proveedores sigue siendo muy elevado. Además, el departamento de Economía y Estadística del organismo señala que, en contra de la tendencia, los sectores de la construcción y hostelería reciben todavía mayores presiones.