La inflación subyacente se erige como protagonista de la estadística del Índice de Precios al Consumo (IPC) de abril tras ceder casi un punto, hasta el 6,6% interanual. Su primer retroceso desde septiembre viene de la mano de una desaceleración en los precios de los alimentos, que en el cuarto mes del año avanzaron un 12,9%%, más de 3,5 puntos menos que en marzo. El índice general, en el 4,1%, sí registró una subida de ocho décimas, la mayor desde mayo como consecuencia de la electricidad y los carburantes, más caros que hace un año.