La inflación volvió a repuntar en agosto en EEUU tras más de un año de desaceleración en las lecturas mensuales del índice de precios al consumo (IPC). El mes pasado, el IPC general escaló del 3,2% interanual de julio al 3,7%, una décima más de lo esperado por los economistas y el primer repunte desde que en junio del año pasado se tocó el máximo de este ciclo, del 9,1%. La gran culpable es la gasolina, cuya subida tras la de los precios del petróleo ha llevado el repunte de la tasa intermensual del 0,2% al 0,6%.