Toda la eurozona se verá afectada por la debilidad económica que atenaza a Alemania. La locomotora de Europa está gripada, debido al parón de su PIB previsto para 2024, una inflación todavía elevada y una situación fiscal y presupuestaria que está provocando protestas entre distintos sectores como la agricultura, el transporte e incluso la industria. Solo en esta semana los recortes en las subvenciones al diésel agrario atascaron las calles de Berlín con 5.000 tractores.