Los últimos datos de empleo de Reino Unido, publicados este martes, recogen una caída de la tasa de paro muy compatible con la tentación de afirmar que el mercado laboral se está estabilizando. Nada más lejos de la realidad, advierte el consenso de analistas económicos, que explican por qué este descenso no es la ‘buena noticia’ que se puede presuponer y alertan al mismo tiempo de la difícil coyuntura que atraviesa el país en materia laboral. Un análisis más detallado de los datos muestra que la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Medio ya hizo daño en marzo y algunos de estos economistas advierten: se llega con mucha más fragilidad que en febrero de 2022, cuando la invasión de Ucrania por parte de Rusia desató el shock energético que ha convertido al mundo en un lugar distinto.