Entre tanto signo de debilidad económica, los índices de gestores de compras (PMI) oficiales de China relativos a agosto y conocidos publicados este jueves por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) del país han mandado señales mixtas que algunos analistas interpretan como que la crisis que vive la potencia asiática tras la salida del covid está tocando fondo. Sin embargo, alertan otros, bajo estos números se esconde más debilidad y una preocupante conclusión: el problema es estructural, no cíclico.