En las últimas semanas, las cotizaciones que pagan los autónomos a la Seguridad Social para sufragar las pensiones han estado en el foco de atención. La reforma de 2021 incluía una adaptación progresiva de las cuotas de los trabajadores por cuenta propia para que, en 2032, estos pagasen en función de sus ingresos reales. Tres años después de la aprobación de la reforma del RETA, la pensión media de los autónomos ha crecido un 20%, desde los 837,26 euros de 2022 hasta los 1011,6 de octubre de este año. Sin embargo, a pesar de este incremento, la nómina de jubilación de los autónomos es todavía un 40% inferior a la de los asalariados.