Las dimisiones se han convertido en uno de los grandes enigmas del mercado de trabajo surgido de la reforma laboral. Se han disparado desde el cambio legal, pasando de 203.000 en los dos primeros meses del año a 434.000 en 2026. Un incremento que se explica por los trabajadores con contrato fijo, cuyos registros se han multiplicado por cuatro respecto a 2021 en cifras absolutas acumuladas, pasando de 81.000 a más de 336.000 en el arranque de 2026. Un fenómeno que no se explica únicamente porque haya más asalariados con este tipo de contrato: su incidencia relativa es tres veces mayor. Hoy es mucho más probable que un trabajador fijo abandone su empleo que nunca.