El PSOE y Sumar prepararon una batería de medidas para formar el Gobierno de coalición. Unas medidas de carácter económico que incluían la reducción de la jornada laboral máxima semanal de las 40 horas actuales a 37,5 horas en dos ejercicios y sin merma salarial. No obstante, esta medida carece de un análisis de impacto macroeconómico (sobre la economía en su conjunto) y de impacto microeconómico (sobre los individuos de la economía, trabajadores y empresas). El servicio de estudios económicos de BBVA ha realizado un modelo a largo plazo en el que estima una destrucción de empleo (-3,4 puntos a largo plazo) y menor actividad (-2,6 puntos) como consecuencia de la modificación de la jornada laboral sin medidas de reducción de costes laborales que afectará a 8 millones de asalariados.