El Banco Central Europeo (BCE) va a poner a prueba la resiliencia de la industria bancaria en el continente con la retirada masiva de alrededor de medio billón de euros, el equivalente a dos economías de Portugal (PIB) juntas. Se espera que los bancos se vean forzados a devolver unos 500.000 millones de euros en préstamos baratos de la era de la pandemia, todo de una tacada. A su vez, los bancos tendrán que buscar otras fuentes de financiación -a priori más caras- para mantener en equilibrio su balance.