El impuesto a las cadenas de supermercados con el que el Gobierno trata de solventar el efecto que el encarecimiento de la cesta de la compra está teniendo sobre los hogares se comería el beneficio de Mercadona, Carrefour, Lidl, Eroski y Alcampo juntas. Y eso sin contar con Dia, la otra gran cadena de distribución española, que está en números rojos.