Todavía no se puede hablar de invierno en el mercado laboral de EEUU, tan ardiente desde que la pandemia empezó a remitir. Sin embargo, el mercurio del termómetro parece ir bajando para alivio de una Reserva Federal que temía que un mercado de trabajo tan ajustado siguiera propiciando unas subidas de salarios que saboteasen la lucha contra la inflación. Uno de los últimos datos conocidos ahonda en esta dinámica: las vacantes de empleo descendieron en marzo a su nivel más bajo en casi dos años.