Este año ha estado marcado por el fuerte interés hacia las monedas y billetes de colección. Por piezas actuales, como algunos ejemplares conmemorativos de euros, pero sobre todo por las antiguas monedas españolas, como las pesetas, onzas, excelentes de los Reyes Católicos, escudos o cetenes, entre otros. Y es que la numismática de nuestro país es la segunda más coleccionada en el mundo, sólo por detrás de algunas monedas antiguas estadounidenses.