El periodo de prueba es uno de los elementos más habituales del mundo laboral y se entiende como el tiempo en el que las empresas tienen a un trabajador a prueba para comprobar si se adapta al puesto de trabajo y si es realmente válido para la función para la que se le ha contratado. Es en estos primeros meses en los que el trabajador depende de encajar en las pretensiones de la empresa y en los que tiene un mayor temor a no superarlo y tener que abandonar la empresa.