Las empresas de trabajo temporal han superado la prueba de fuego de la reforma laboral con un resultado bastante mejor de lo previsto. Según los últimos datos disponibles de la estadística que recoge su actividad, los contratos de puesta a disposición que firman retroceden a un ritmo del 8,6% interanual, frente al 20,9% que lo hace el total de contratos registrados por el SEPE. Es más, en mayo, el último mes de la serie, crecieron un 3,32% interanual, frente a la caída del 13,9% del total de firmados. La clave está en el ‘filón’ que han encontrado en los fijos discontinuos para sustituir a los desaparecidos contratos temporales por obra y servicio.