En medio de la creciente crisis económica que sacude al Reino Unido, la sanidad ha convocado un mes de huelgas que amenazan con paralizar la atención médica en el país. Esta semana, varios de los principales sindicatos de enfermería y ambulancias han anunciado paros que afectarán a un total de un tercio de los enfermeros de Inglaterra y más de la mitad de los conductores de transporte de enfermos, y amenazan con ir a más si el ministro de Sanidad, Steve Barclay, no negocia subidas de sueldo.