La letra pequeña de la reforma de los subsidios que finalmente ha aprobado el Consejo de Ministros encierra varias sorpresas que nunca se anunciaron en el cruce de propuestas, recetas y reproches que la vicepresidenta primera y ministra de Economía, Nadia Calviño, y la segunda y responsable de Trabajo, Yolanda Díaz, han protagonizado en las últimas semanas. Desde el permiso de lactancia, a una compatibilidad entre estas ayudas y el empleo y empleo mucho más limitada de lo prometido a un recorte en las futuras pensiones de los beneficiarios del subsidio de 52 años para poner coto a las prejubilaciones.