Las sanciones económicas que tienen como objetivo el petróleo de Rusia podría estar empezando a ganar tracción. Hasta la fecha, el impacto de estas sanciones ha sido descafeinado en el mejor de los casos. El petróleo ruso sigue fluyendo con gran normalidad de los puertos de Rusia y a través de sus oleoductos, gracias a aliados inesperados y a grandes clientes que han seguido comprando el petróleo al encontrarse fuera de la órbita de Occidente. Sin embargo, ahora hay crecientes señales de que los flujos de petróleo de Rusia podrían haber comenzado a verse afectados tras la renovada intensificación de las sanciones estadounidenses contra comerciantes y compañías navieras que transportan el petróleo del país.