La incertidumbre macroeconómica enfría las previsiones de los empresarios catalanes. A pesar de que una amplia mayoría cree que la economía mejorará en el próximo año, este sentimiento no se traduce a las previsiones de su propia compañía. El número de organizaciones que consideran incrementar personal cae frente a 2024 y el optimismo respecto al negocio internacional se recorta con la ola proteccionista impulsada desde Estados Unidos.