Los cambios que se están produciendo en la composición de la población de España han comenzado a notarse en el mercado laboral de todo el país. Los trabajadores extranjeros cada vez ganan más peso en el conjunto del empleo creado, un fenómeno que no se limita a las ciudades más grandes. Más de la mitad de los puestos de trabajo que se crearon en nueve comunidades autónomas entre 2021 y 2025 empleaban a una persona con una nacionalidad diferente a la española.