El PP reabrió la semana pasada el debate sobre los requisitos para que los inmigrantes accedan al Ingreso Mínimo Vital (IMV). Sin embargo, no es en dicha ayuda estatal donde mejor se refleja el peso que han adquirido las personas foráneas, en relación al reparto de ayudas no contributivas para evitar la exclusión social. La relevancia de este colectivo es especialmente voluminosa en las llamadas Rentas de Inserción que todas las comunidades autónomas prevén. Hasta el punto de que los beneficiarios extranjeros de estos pagos suponen en promedio el 30% del total (frente al 20% propio del IMV), pero con picos cercanos al 50% en el caso de Navarra y La Rioja. Además, un territorio como Baleares registra una cota superior al 40%.