Una «indisciplina fiscal» de las comunidades autónomas que costaría 88.000 millones, un Estado más debilitado por la financiación privilegiada de Cataluña y un aumento significativo del gasto público y de la presión fiscal. Es lo que traerán, según la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), los distintos pactos que cerró Pedro Sánchez a cambio de los votos para la investidura.