La semana laboral de cuatro días sigue siendo foco de debate. Ahora que está en marcha el plan piloto del Gobierno en el ámbito industrial y que hay otros en marcha, como en la Comunidad Valenciana, ajustar los turnos para reducir a 32 las horas de trabajo semanales sin tocar el salario de los empleados sigue sin ser opción para la mayoría de las empresas: el motivo, la falta de márgenes para mantener el sueldo.