La abstención de los procuradores del Grupo Socialista ha permitido por segunda vez consecutiva aprobar el techo de gasto no financiero presentado por la Junta de Castilla y León, lo que permitirá avanzar en los presupuestos de la Comunidad para 2026, proyecto de ley que tendrá que volver a registrar el Gobierno autonómico tras no haber sido admitido por la Mesa de las Cortes en base a un informe de la Letrada Mayor al haberse elaborado precisamente sin la aprobación previa del citado límite de gasto.