Imagina llegar a la vejez y verte obligado a compartir piso porque tu cuota de alquiler supera en un 150% la pensión que recibes. Es lo que le está pasando a muchas personas de nuestro país y una de ellas es María Teresa, viuda y pensionista de 80 años que vive en Barcelona, donde paga 1.200 euros de alquiler cobrando una pensión de tan solo 840 euros mensuales.