Independizarse es cada vez más complicado en España. En la década de los 90 los jóvenes se iban de casa con poco más de 20 años, mientras que ahora no se emancipan hasta los 30 de media. Aunque la pérdida de poder adquisitivo supone una de las mayores dificultades, el mayor obstáculo, sin duda, es el acceso a la vivienda.