Los impuestos siempre han sido tema de controversia en nuestro país. Los hay que creen que se dedican «demasiado pocos» a un ámbito y una cantidad excesiva a otros, con grandes carencias en partidas donde no debería haberlas, como sanidad o educación. Con todo, hay que seguir costeándolos, y a un precio muy alto: los españoles dedican 228 días de salario al pago de sus obligaciones tributarias.