El Gobierno valenciano de coalición de PP y Vox ya ha anunciado la medida con la que pretende aliviar una ‘patata caliente’ que le dejó el anterior Ejecutivo de izquierdas de Ximo Puig: la subida de la factura del agua en los dos millones de hogares de la Comunidad Valenciana al empezar a cobrarse el canon de saneamiento aplazado durante un año.