Parte de la esencia de México se guarda en los granos de maíz. Este cultivo básico es además de un alimento básico en la cocina mexicana, un símbolo de la identidad nacional desde época prehispánica; desde que para los grupos indígenas es un regalo del dios Quetzalcóatl. Es la tortilla de maíz su máxima expresión en la vida cotidiana mexicana, ya lo dice un dicho del movimiento nacionalista que encabezó el expresidente Andrés Manuel López Obrador: «Sin maíz no hay país». Sin embargo, un conjuro de problemas climáticos y decisiones políticas está haciendo que la producción ya no cubra la demanda y que la dependencia de EEUU avance a marchas forzadas.