La economía de Argentina se ha convertido en la gran sorpresa positiva de los emergentes y casi de la economía global en el último año y medio. La llegada de Javier Milei a la Casa Rosada se produjo en medio de un profundo escepticismo entre expertos, economistas y bancos de inversión, que veían en este político a otro ‘charlatán’ populista (valga la redundancia) que había llegado al poder a base de promesas imposibles y un plan económico descabellado, que no se podía llevar a cabo en la práctica y cuyo resultado sería más recesión y pobreza en Argentina. Sin embargo, Javier Milei no solo está cumpliendo su plan, sino que encima está funcionando. La economía de Argentina ha salido de la recesión, el PIB crece con fuerza, la pobreza cae rápido, los salarios reales aumentan y la inflación está en plena moderación. Poco a poco, bancos como JP Morgan, BBVA o Commerzbank (también el prestigioso semanario The Economist) han comenzado a admitir que las políticas liberales de Milei están funcionando pese a la todavía muy frágil situación de las finanzas argentinas (el éxito no está ni mucho menos garantizado, puesto que el punto de partida era de una economía coma profundo). El último en subirse al ‘carro’ de Milei ha sido el prestigioso analista Matthew Lynn en una columna en The Telegraph donde pide al mundo que despierte para presenciar el milagro económico de Milei en Argentina.