La agencia de calificación crediticia Moodys elevó ayer un escalón la calificación crediticia de Castilla y León, desde Baa1 a A3, ratificando un grado de solvencia financiera de la Comunidad idéntico al Reino de España. Esta mejoría supone un importante reconocimiento sobre la capacidad de Castilla y León para cumplir con sus compromisos financieros.