A la hora de empezar a invertir lo más importante es planificar qué cantidad de dinero vamos a utilizar y dónde vamos a destinar ese capital: letras del tesoro, criptomonedas, mercado inmobiliario… Hay tantas posibilidades que resultan abrumadoras. Además, teniendo en cuenta que el sueldo más frecuente supera tímidamente al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), podríamos pensar que las nóminas más humildes no pueden invertir, pero lo cierto es que «no es imprescindible contar con grandes sumas para comenzar».