En los últimos dos años las redes sociales se han inundado de fotografías de estantes vacíos con el logo de Pokémon. Las populares cartas basadas en este universo de fantasía desaparecieron de las tiendas por la fiebre del coleccionismo que desató la pandemia, a la que se sumaron los cuellos de botella del comercio mundial. Pero Pokémon Company, propiedad de Nintendo y dos empresas que gestionan los productos de esta marca, tiene un plan para contentar a todos sus clientes: disparar la fabricación.