«Voy a dejar a las provincias sin un peso. Los voy a fundir». Esas amenazas del presidente de Argentina, Javier Milei, a los gobernadores provinciales, han desatado la primera crisis de Gobierno. En plenas negociaciones para aprobar el decretazo y la ‘Ley Óminibus’ con centenares de reformas económicas, legales y políticas, Milei amenazó a las provincias con eliminar las transferencias del Gobierno central a los presupuestos regionales si no presionaban a sus diputados para votar a favor de las dos macroleyes. El ministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro, filtró esas palabras a la prensa, y Milei no las desmintió, sino que optó por cesar a Ferraro y eliminar el ministerio tras apenas 90 días de su toma de posesión.