Una de cal y otra de arena. Esa ha sido la tónica de los mercados durante el primer trimestre de 2022. La última semana la volatilidad se ha reducido, aunque los frentes abiertos que instalaron el pánico en las bolsas aún planean de fondo: la invasión rusa de Ucrania, la subida constante de la inflación y los descuentos de subida de tipos por parte de los mercados.