Desde que las primeras tropas rusas cruzaron la frontera con Ucrania el pasado mes de febrero, y con una movilización de cientos de miles de civiles rusos en curso, la Unión Europea ha puesto en marcha varios paquetes de sanciones para atacar directamente a la economía de Rusia. Sin embargo, millones de dólares todavía fluyen hacia grupos militares y paramilitares del país, a través de un medio que destaca por su complejidad a la hora de ejercer cualquier control sobre él: el de las criptomonedas.